sábado, 24 de julio de 2010

¿Apocalipsis now?




Hay veces que pienso que hay muchas cosas que no suceden en vano.
La nueva catástrofe provocada por la explosión de un oleoducto en la China no hace más que afianzar las iniciativas para poder reemplazar los combustibles fósiles que tanto daño causan al planeta.
¿Es casualidad o una causalidad que en un lapso de tres meses dos catástrofes de dimensiones, como la de Dalian y la del Golfo de Mexico, dejen atónitas a la humanidad
? Cada vez que veo las fotografías (no las retocadas por las empresas) no deja de asombrarme el daño inmenso e irreparable del que somos testigo.

A propósito de los cambios de conducta y de matrices energéticas que deberíamos poner en marcha les dejo el trailer del documental del trailer del documental 2012: Time for Change (2012: Tiempo de cambiar), película del realizador Joao Amorim.

El film toma como base una profecía maya que toma el 2012 como un momento en donde habrá un cambio de ciclo.
 La película ofrece información sobre el estado de nuestro planeta por parte de numerosos antropólogos, científicos, físicos, y figuras del entretenimiento como el músico y activista Sting.
Más allá de los protagonistas y de los diagnósticos creo sinceramente que es hora de cambiar. De generar conciencia. Desastres como estos no pueden repetirse, no hay mundo que aguante.

Fuente: (ver fotos y videos)  


En China, pescadores tratan de controlar con sus propias manos un dramático derrame de petróleo


La marea negra cubre más de 430 kilómetros cuadrados en el mar Amarillo. Pero la falta de recursos complica las tareas de extracción. Los expertos aseguran que se trata del mayor vertido de crudo en la historia del país.




En una carrera contrarreloj, las autoridades chinas intentan controlar un derrame de 1.500 toneladas de petróleo ocurrido hace una semana en el mar Amarillo. Las tareas, sin embargo, se ven complicadas por la precariedad de los medios utilizados y la falta de recursos. A tal punto que numerosos pescadores intentan levantar el crudo con sus propias manos.

Los últimos datos oficiales, suministrados el pasado jueves, se limitan a indicar que la mancha alcanza los 430 kilómetros cuadrados de superficie, en las costas de Dalian, en el noreste del país. Pero se desconoce todavía la cantidad de petróleo retirado.

"Pedimos con urgencia al Gobierno chino que envíe personal profesional y material seguro para trabajar en
el proceso de limpieza", expresó la organización ecologista Greenpeace en un comunicado, en el que indica que la mayoría de las tareas de retirada de crudo son realizadas por pescadores sin ningún tipo de protección.

La entidad también lamentó que no se haya cerrado el acceso a las playas contaminadas y todavía se permita bañarse en zonas cercanas, con el consiguiente peligro para los ciudadanos.

Según la agencia oficial Xinhua, más de un millar de barcos trabajan en la extracción del petróleo, entre ellos 40 buques especializados en la recogida de crudo, a los que se ha añadido un contingente de 2.000 soldados del Ejército de Liberación Popular.

Los equipos emplean decenas de toneladas de un aceite especial con bacterias que diluye el engrudo, además de otros agentes químicos absorbentes del petróleo, e instalaron una barrera de 15.000 metros para evitar que la mancha se extienda. Otros, con menos suerte, se limitan a recoger el crudo con palillos e incluso con sus propias manos

Los trabajadores, voluntarios y bomberos responsables de limpiar el vertido cuentan además con una complicación meteorológica: las rachas de viento y lluvia, que provocan la expansión de la mancha.

Los trabajos de limpieza se cobraron el martes la vida de un bombero, identificado como Zhang Liang, de 25 años y que se ahogó, atrapado en petróleo, cuando cayó del barco donde colaboraba.

La causa del vertido, según se conoció ayer, fue el uso inadecuado de un catalizador para acelerar la entrada del crudo en los oleoductos, que provocó la explosión que dio lugar a la marea negra.

La Administración Estatal de Seguridad Laboral y el Ministerio de Seguridad Pública llevaron a cabo las investigaciones sobre la explosión que se produjo el pasado día 16 y concluyeron que un deficiente empleo de la sustancia desulfurizadora desencadenó la tragedia medioambiental.

Este agente químico causó la primera explosión en uno de los oleoductos, de 90 centímetros de diámetro, cuyas llamas se propagaron a otra tubería que transcurre paralela a la primera.

El accidente se desencadenó justo después de que abandonase el recinto el "Cosmic Jewel", un petrolero con bandera liberiana y propiedad de una firma singapurense que acababa de descargar a través de los mencionados conductos 300.000 toneladas de crudo, la mayoría de origen venezolano.

Dalian es una importante ciudad costera del noreste de China, con más de seis millones de habitantes, y cuenta con el segundo mayor puerto de mercancías del gigante asiático.



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