viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Qué leía Marilyn Monroe?

Tenía 400 libros

La prestigiosa casa de subastas Christie's clasificó la biblioteca personal de la rubia platino más icónica del cine. Entre sus favoritos estaban Kerouac (En el camino) y Thomas Mann (Muerte en Venecia). Y, curiosamente, en el rubro teatro, no se ven libros de Arthur Miller, su segundo esposo entre  1956 y 1961, un año antes de su muerte por suicidio.


Marylin Monroe y Arthur Miller tomada por el fotógrafo de celebridades Milton H. Greene. (AP)
Marylin Monroe y Arthur Miller tomada por el fotógrafo de celebridades Milton H. Greene. (AP)


Joyce, Whitman, Kerouac, Hemingway... Los nombres de ilustres escritores que integran esa biblioteca de 400 volúmenes nos harían pensar, antes que nada, en algún intelectual, un nombre importante de las letras... Pero no.
Se trata de la biblioteca personal de Marilyn Monroe, clasificada y ordenada por la casa de subastas Christie's.


Y si bien uno suele asociar a la rubia platino más icónica de la historia del cine como una mujer más preocupada por cuestiones frívolas, bastará recordar que entre sus tres matrimonios, el segundo ( de 1956 a 1961) fue con el prestigioso dramaturgo Arthur Miller -autor de Muerte de un viajante o Las brujas de Salem, entre otros clásicos del teatro-, para entender su afición por la lectura.


Un repaso de los libros de Marilyn nos permite asomarnos a los gustos literarios de la actriz.

Por citar dos que tienen que ver con nuestra lengua, en el catálogo, clasificados con los números 264 y 268, aparecen una antología del gran poeta español Rafael Alberti y el clásico de Federico García Lorca, Poeta en Nueva York.

También hay libros de filosofía (Aristóteles y Platón), pasando por los maestros rusos (Dostoievski, Tolstói y Chéjov), los clásicos franceses (Proust, Zola, Stendhal), hasta títulos claves de la literatura contemporánea.

En este rubro, se destacan Muerte en Venecia, de Thomas Mann. La última tentación de Cristo, de Nikos Kazantzakis.


O En el camino, de Jack Kerouac, la gran novela de la Beat Generation y el mejor reflejo, sin dudas, de esa costumbre tan norteamericana: dejar el pueblo, salir a la carretera, buscar un destino. No por nada, Hollywood convirtió las “road movies” en un género en sí mismo.


En el rubro “teatro”, se destacan obras de O'Neil, Tennessee Williams y Bernard Shaw, pero curiosamente no se ven títulos de quien fuera su segundo marido, Arthur Miller.

Y entre los novelistas contemporáneos, aspirantes a conquistar (escribir) la siempre esquiva Gran Novela Americana, Marilyn leía a Scott Fitzgerald, Hemingway, Faulkner y Carson McCuellers.
¿Quién dará más? fuente

MAS INFO: http://buenasiembra.com.ar/literatura/index.html

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